París decide sobre la condena de Oier Gómez el lunes

El preso de ETA gravemente enfermo recibió ayer la visita de la Justicia gala

Jueves, 20 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:13h.

París- Será el lunes cuando el juez se pronuncie y anuncie su decisión sobre si suspende la condena de Oier Gómez, preso de ETA gravemente enfermo que padece un sarcoma de Ewing, está cada vez más cercana. El juez del Tribunal de Apelación de París y un procurador visitaron ayer al recluso en el hospital de Pitié-Salpétriere de la capital francesa a Gómez, que en un principio debía haber comparecido en sede judicial. Hospitalizados desde el pasado 10 de febrero, su delicado estado de salud no se lo permitió. Las instancias judiciales galas podrían emitir el 24 de abril una orden para que su castigo penitenciario quedara suspendido.

El preso gasteiztarra, que se encuentra en la cárcel de Fresnes al ser condenado a una pena de 15 años de prisión por herir a un gendarme en un tiroteo en 2011, padece un tumor maligno que le ha provocado sendas metástasis en el cráneo y en la pelvis. Según el último informe médico que le fue practicado, a Gómez le quedan seis meses de vida. Aunque el tribunal de París decretara la anulación de la condena -atendiendo así a la solicitud realizada por la defensa del recluso-, ello no conllevaría su inmediata puesta en libertad. Resultaría indispensable que también se tumbaran las euroordenes que pende en su contra por parte de España -que ha cursado hasta en dos ocasiones- y Portugal. Francia ha aceptado todas ellas.

La defensa jurídica de Gómez ya ha anunciado que en caso de que París decida anular la condena, reclamarán que las euroordenes que pesan en su contra sean rechazadas de manera inmediata, si bien será el Tribunal de Apelación de París el que tenga la última palabra para tumbar las peticiones de extradición a España y Portugal. La visita efectuada por las autoridades francesas fue calificada como positiva por su abogada, Maritxu Paulus Basurco. Se llevó a cabo “en un clima de respeto”, según apuntó Gara.

De hecho, Paulus Basurco aseguró en ese mismo medio que la actitud mostrada por las instancias judiciales en el transcurso de la visita al preso “no había sido agresiva”, por lo que mantienen la esperanza de que se abra la puerta a que su condena quede sin efecto este próximo lunes. Por lo pronto, para ese mismo día se ha convocado dos movilizaciones que se llevarán a cabo en Gasteiz y Baiona para solicitar que Gómez sea liberado. La suprefectura de la capital labortana fue ayer escenario de otra marcha con esa misma reclamación.

reclamación de sare Diversas plataformas en defensa de los derechos de los presos han censurado en numerosas ocasiones la situación en la que Gómez se encuentra. Tanto es así que la red ciudadana Sare se manifestará el próximo 6 de mayo en Gasteiz para reclamar la inmediata puesta en libertad de los reos gravemente enfermos, que contabiliza en 13 encarcelados. Sare, que se concentró esta semana ante el Consulado francés en Bilbao para pedir que Gómez sea liberado -allí les entregaron una carta dando a conocer el caso-, confió en que la reclamación “alta y clara” de la sociedad vasca sea escuchada, ya que “ni desde el punto de vista humanitario, ni desde el legal, ni tampoco desde el contexto que vivimos en Euskal Herria” se argumenta el mantenimiento en prisión de los reclusos que tiene dolencias graves. Así, se cuestionaron si el Gobierno francés podría explicar “cualquier cosa que le suceda a Oier Gómez”.

en el parlamento La situación de Gómez ha llegado incluso al Parlamento Vasco. El hemiciclo de Gasteiz aprobó el pasado 31 de marzo un texto en el que instaba al Estado francés -y más concretamente a los responsables de su Ministerio de Justicia- a aplicar la legislación internacional vigente sobre personas gravemente enfermas y, por lo tanto, permita su excarcelación cuanto antes. Los grupos parlamentarios de EH Bildu -que fue quien presentó la iniciativa-, PNV, PSE y Elkarrekin Podemos suscribieron un texto que, por el contrario, no obtuvo el beneplácito del PP.

Esta negativa impidió que la reclamación fuera sellada como una declaración institucional, que necesita del apoyo unánime de todas las formaciones políticas, como la coalición abertzale pretendía. - DNA