Los estudiantes vascos están entre los más satisfechos de todo el mundo

El 95% de los adolescentes se sienten arropados por sus familias, pero muchos sienten ansiedad ante los exámenes

I. Alonso - Jueves, 20 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:12h.

Vitoria-El alumnado vasco está entre el más satisfecho del Estado y eso que la percepción generalizada es de las más altas del mundo, con una nota de 7,4. Los estudiantes de 15 años de Euskadi puntuarían con un notable alto sus vidas, en concreto con un 7,57, una centésima menos que sus compañeros de Andalucía y Extremadura que encabezan este singular ranking de lafelicidadelaborada por la OCDE. Los autores del Informe PISA -que pegaron un buen susto al sistema educativo vasco en diciembre- han analizado por primera vez el bienestar de los adolescentes de 72 países en su medio escolar. Y aunque cabría esperar que la satisfacción está ligada a un buen rendimiento académico, el estudio demuestra que no.

“No hay ningún lugar en el mundo donde de los alumnos se sientan tan bien en su colegio, no se ve en otro sitio”, indicó ayer el director general de Educación de la OCDE, Andreas Schleicher durante la presentación del informe El bienestar de los estudiantes con datos de la evaluación internacional de alumnos PISA 2015 (centrada en Ciencias). Schleicher aseguró la satisfacción expresada por el alumnado del Estado se debe a la labor del profesorado. “Hay que dar las gracias a los docentes de España”, subrayó Schleicher, al tiempo que explicó que este colectivo no se preocupa sólo por las materias, sino que centra su “responsabilidad” en que los alumnos se encuentren “muy bien” en el entorno escolar, donde sienten su apoyo.

Otros países con alto rendimiento en las tres materias evaluadas en PISA 2015, sus alumnos no sienten tanta satisfacción con su propia vida escolar, pero este dirigente de la OCDE advirtió de que el rendimiento no está reñido con el bienestar. En este sentido, puso como ejemplo Finlandia y Holanda, cuyos alumnos se encuentran felices y obtienen buenos resultados. El estudio presenta a los chicos como más ambiciosos y a las chicas como más motivadas. La motivación, subraya el informe, es frecuentemente lo que marca la diferencia entre el éxito y el fracaso tanto en el centro como en la vida.

Schleicher afirmó que los alumnos que perciben que sus profesores les apoyan muestran un mayor sentimiento de pertenencia al centro y también están más satisfechos con su vida y tienen mejor rendimiento aquellos que hablan con sus padres habitualmente. Los datos de PISA muestran que la implicación familiar en las actividades diarias de sus hijos tiene efectos positivos no solo en el rendimiento, sino también en la satisfacción de los alumnos con su vida. Y se puede decir que las familias del Estado y de Euskadi sacan un sobresaliente, en general por encima de las familias de la OCDE.

El 95% del alumnado declara que que padres y madres se interesan por sus actividades escolares y un 90% de los estudiantes que les ayudan en los deberes escolares cuando tienen dificultades en clase. No obstante, un asunto del que alertan los resultados de esta encuesta que acompaña a PISA es el elevado nivel de ansiedad del alumnado en comparación con la media de los países de la OCDE. En concreto, el 48% se encuentra muy tenso cuando estudian, casi diez puntos más que la media e incluso el 67% se encuentra muy estresado frente a un examen pese llevarlo preparado.

A juicio de Schleicher, esto se solventaría si los profesores aplicaran prácticas pedagógicas “individualizadas” que atiendan a las necesidades de los alumnos. Por otro lado, el director del Informe PISA consideró que la carga de deberes no es superior a la media de los países de la OCDE, sin embargo, señaló que el tipo de trabajos que los alumnos tienen que hacer en casa no son “motivadores”, es decir, no están orientados para que el estudiante vea la utilidad de lo que el profesor le ha enseñado en clase. “Los deberes deben constituir verdaderas experiencias de aprendizaje”, dijo.

Según las conclusiones del estudio, la ansiedad por las notas no tiene nada que ver con la ambición del alumnado. Y es que los adolescentes tienen un nivel de ambición personal inferior a la media de la OCDE, pues el 53% se declara ambicioso frente al 71% de la media de los de los países participantes en PISA. “La motivación en la escuela tiende a estar relacionada con mejores resultados académicos , pero puede conducir a la ansiedad”, sostienen los autores.

Abuso de internet Uno de los aspectos sobre los que advierte PISA es el exceso de horas que los adolescentes pasan frente a la pantalla del ordenador navegando. Casi siete de cada diez se sienten muy estresados cuando no pueden conectarse a internet (OCDE, 54 %) y el 22% declara que navega por la red fuera de clase más de seis horas un día cualquiera de la semana. “Los estudiantes más aislados en la escuela son los que más usan internet y eso es bueno que lo sepan los profesores y los padres. Hay una correlación entre el uso extremo de internet y el aislamiento social”, subrayó el director de Educación de la OCDE. De hecho los usuarios extremos obtuvieron de media 35 puntos menos en las pruebas de Ciencias en PISA 2015, y también se muestran menos satisfechos con su vida personal.

Euskadi

Detalles

El papel del docente. Alrededor del 81% de los estudiantes del Estado expresaron que su profesor de ciencias se muestra interesado y apoya su aprendizaje en casi todas las lecciones (media OCDE: 77%). Los estudiantes que percibieron el apoyo de su profesor declararon una mayor satisfacción con su vida que los que no lo hicieron.

Injusticias. Una proporción mucho mayor de chicos que de chicas manifestó que sus profesores los trataban injustamente en clase. No se observa mayor percepción de trato injusto al comparar alumnos desfavorecidos y favorecidos, al contrario que en el promedio de la OCDE.

Aspiraciones. Un 50% de los estudiantes aspira a tener un título universitario;la media OCDE es de un 44%. Un 14 puntos porcentuales más de chicas que de chicos los quiere conseguir (media OCDE: 9%). Los estudiantes de familias favorecidas tienen un 51 puntos porcentuales más de probabilidades de querer tener un título universitario que los estudiantes desfavorecidos (media OCDE: 40%). Un 71% de los estudiantes cuya madre tiene estudios universitarios espera completar la universidad, mientras que los estudiantes cuya madre solo terminó la educación secundaria inferior y que lo esperan hacer son un 37%.