manomanista de segunda

El bautismo de Joanes

Bakaikoa seleccionó ayer material por primera vez en su carrera para la final del sábado en el Labrit contra Arteaga, su primera como profesional

“Joanes siempre da lo suyo y yo tengo claro que si no hago un buen partido no le podré ganar” “Estoy centrado, con ilusión de que llegue el sábado y espero que no me ponga nervioso”

Iñigo Munárriz Unai Beroiz - Jueves, 18 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:18h.

Pamplona-Dicen que la primera vez es la más especial y que nunca se olvida. Al menos eso es lo que pensara Joanes Bakaikoa que ayer seleccionó pelotas por primera vez en su carrera.

Una elección que para nada era baladí ya que con esos cueros se disputará la final del mano a mano de segunda este sábado en el Labrit. Su primera como manista profesional.

Joanes probó, botó, lanzó al frontis, al suelo... todo ello acompañado por su padre que le aconsejaba desde la propia cancha. “Era la primera vez que lo hacía y la verdad que me ha costado bastante porque en el momento me parecían todas muy parecidas y para elegir alguna distinta me ha costado bastante tiempo”, reconoció el chaval de Etxarri-Aranatz e insistió: “Es la primera vez que lo hago y me he sentido un poco extraño en la elección pero son cosas que hay que pasar y esperemos que el sábado no me afecte y juegue lo mío”.

Es lo que conlleva el profesionalismo: entrevistas, fotos, público, elecciones de material... un mundo al que hace cuatro meses aterrizó Joanes y al que aún tiene que acostumbrarse. Lo que espera no cambiar nunca es ese estilo fresco y descarado, como si estuviera jugando con los amigos en el frontón del pueblo. “Estoy centrado, con ilusión de que llegue el sábado y espero que no me ponga nervioso y juegue lo más centrado posible”, explicó ayer.

A unos metros se encontraba peloteando Arteaga II, manista de Lasarte y rival del navarro el sábado, y lo hacía ante la fija mirada de Arteaga I, padre y expelotari profesional. El guipuzcoano comentó que el había sacado cueros más vivos que su contrincante, cosa normal ya que posee una poderosa pegada gracias a un cuerpo que parece diseñado para jugar a esto. “Tiene mucha palanca”, comentaba un aficionado en la grada al ver golpear al joven de 1,85 metros.

“Nunca hemos jugado mano a mano. Él intentará hacer su juego, tiene mucha defensa y es difícil hacerle el tanto. Intentare hacer mi juego, darle velocidad a la pelota y tenerlo lejos del frontis”, explicó Axier sobre lo que pueden algunas de las claves del partido. Un encuentro que, pese a que parte de favorito el de Lasarte, se intuye muy igualado. “Veo un partido muy abierto. Joanes es un pelotari muy regular que siempre da lo suyo y yo tengo claro que si no hago un buen partido no le podré ganar”, finalizó.

Bakaikoa cumplió ayer con uno de los rituales más sagrados de la pelota: la elección de material. Toda una toma de contacto con el frontón, el rival, los aficionados y la prensa. La primera de una carrera que promete muchas elecciones de material previas a grandes partidos.