La lucha contra la homofobia continúa

A pesar de los avances sociales y legislativos, aún es preciso trabajar para acabar con la discriminación LGTBI

Un reportaje de Aitzol García - Jueves, 18 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:17h.

Los ataques contra personas homosexuales o transexuales figuran entre los delitos de odio más habituales en nuestra sociedad, por lo que la celebración ayer del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia sigue siendo la ocasión propicia para reclamar más igualdad y menos prejuicios. La celebración conmemora la fecha en la que hace 27 años la Organización Mundial de la Salud procedió a eliminar la homosexualidad de las listas de enfermedades mentales.

Con motivo de este Día, el Gobierno Vasco reconoció los avances legislativos habidos para garantizar los derechos del colectivo LGTBI, como la Ley vasca de no discriminación por motivos de identidad de género y de reconocimiento de los derechos de las personas transexuales, así como la “mayor permeabilidad” hacia la diversidad sexual generada en la sociedad. Sin embargo, el Ejecutivo vasco señaló también que estos avances no deben llevar a “engaño” porque la “LGTBIfobia sigue siendo una realidad” en el entorno más cercano, lo que se constata en el último informe sobre delitos de odio publicado por el Ministerio del Interior y en el de la Red vasca por la Igualdad de Trato y No Discriminación. Según reconoció el Gobierno Vasco, ambos estudios “evidencian la persistencia” en Euskadi de hechos discriminatorios y delitos de odio que encuentra en la LGTBIfogia su razón última”.

En nombre del Gobierno español el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Mario Garcés, asumió que todavía hay que “trabajar mucho más” para acabar con la discriminación hacia homosexuales y transexuales, ya que aún “siguen existiendo manifestaciones” de ella. Garcés explicó que en los últimos cuarenta años España ha avanzado mucho en este campo, si bien hay que “trabajar mucho más” puesto que aún siguen existiendo manifestaciones de discriminación homófoba con las que hay que terminar.

Para ello, apuntó que hay que fomentar el reconocimiento de la diversidad a través de la cultura y la educación, al tiempo que explicó que “existen medidas que desde las administraciones tenemos la capacidad de implantar”. En este sentido recordó que el Gobierno español “va a empezar ya” a elaborar la Estrategia Estatal de los derechos de las personas lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales, cuyo objetivo es el reconocimiento y equiparación de facto y la visibilización de la diversidad por identidad de género u orientación sexual.

El presidente de Colegas, Francisco Ramírez, señaló que hay que estar “orgullosos” de los logros conseguidos en estos años, como el matrimonio homosexual y la ley de identidad de género, pero reconoció que aún existe discriminación que es como “una pesada lápida”. Por su parte, el presidente de la Federación Estatal de Lesbianas Gais Transexuales y Bisexuales (FELGTB), Jesús Generelo, señaló que la homofobia “está universalmente instalada y destruye vidas, obliga al exilio, se ceba en los menores y una persona puede que viva toda su vida con el estigma”.

‘salir del armario’En coincidencia con el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, el director de Política Familiar y Diversidad del Gobierno Vasco, Ernesto Sainz, y la directora de Innovación Educativa, Lucia Torrealday, presentaron un informe sobre homofobia que ha testado las actitudes de 129 alumnos de entre 14 y 16 años de edad en ocho centros escolares de Euskadi, tanto públicos como privados.

Según el estudio, los chicos encuentran “mucho más difícil” salir del armario que las chicas, por “miedo al rechazo” al declarar a sus amistades masculinas que son gais. Del análisis se extrae cómo “son prácticamente inexistentes los discursos públicos o las verbalizaciones directas de rechazo hacia la diversidad, cada vez más interiorizada” entre la población joven, si bien se deduce igualmente que “hay adolescentes que no muestran conductas fóbicas racionales, pero pueden, por ejemplo, sentir incomodidad ante lesbianas o gais, o mostrar desagrado ante manifestaciones de afecto entre personas del mismo sexo”.

Y se apunta que los “pocos adolescentes” LGTBI que han participado en el estudio declararon haber sufrido “algún tipo de rechazo en alguna ocasión”.

Situación del colectivo LGTBI