“Mikel Landa puede ganar el Tour”

Miguel Induráin el exciclista navarro confía en el futuro del corredor de murgia sobre todo si el próximo trazado tiene poca contrarreloj

Miércoles, 11 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

vitoria- El exciclista Miguel Induráin, pentacampeón del Tour de Francia, afirma que el Mikel Landa “puede pelearle” en 2018 el triunfo en el Tour al británico Chris Froome, vencedor en cuatro de las últimas cinco ediciones, y se declara optimista respecto a la nueva hornada de corredores españoles tras la retirada de Alberto Contador. “Movistar ha apostado por Mikel Landa, que ha hecho un gran año. Ahora hay que ver cómo le siente el papel de líder y la responsabilidad. Marc Soler, Iván García Cortina... Todos vienen bien. Cuánto van a seguir progresando ellos, y otros que vienen más escondidos es la cuestión. Lo que es muy difícil es llegar al nivel de Alberto, Purito o Valverde”, comentó Miguel Induráin en un encuentro con la prensa con motivo de su participación en el Barcelona Triathlon Series by Santander.

De hecho, el campeón navarro apuesta por Landa, aunque aún falta por conocer el recorrido del Tour y si lo disputará con un Movistar con otros dos líderes como Valverde y, sobre todo, con el colombiano Nairo Quintana. “Poder pelear el Tour a Froome, puede. Quizá en las cronos falla un poco, aunque aún falta por saber el recorrido e igual no le mandan al Tour porque están Nairo y Valverde. Eso depende del equipo, las ganas y el recorrido del Tour”, recalcó. A su juicio, “el ciclismo español está saliendo de su crisis. Se están recuperando carreras y los patrocinadores apoyan más a los equipos. Y corredores, van saliendo. Algunos están aquí como Landa. Se han ido Puritoy Alberto, pero hay corredores que apuntan bien. Dónde van a llegar, y si van a hacerlo al nivel de Contador, es complicado, porque Alberto ha estado a un altísimo nivel muchísimos años”. El ciclismo es ahora más universal, con equipos en América y África. “Italia está peor, porque no tiene ningún tran equipo. Pero el ciclismo está tan globalizado que da igual correr en un sitio u otro... A Contador le aconsejo que se lo tome con tranquilidad, que haga lo que no ha hecho en todos estos años. Le llegarán propuestas de mil sitios y, al principio, estás desbordado”, advirtió Induráin.

“el ciclismo hoy ha cambiado”El navarro, que no ha dejado de andar en bici desde que la colgó profesionalmente el 2 de enero de 1997, hace dos décadas, explica: “En invierno no hago nada porque hace frío, y no hago otro deporte porque los de interior no me gustan...”. Respecto al ciclismo actual, comenta: “Todo ha cambiado. Los equipos van a menos carreras, pero cuando lo hacen van a tope. Alguien puede venir de casa y disputar. Antes te entrenabas e ibas a las carreras a coger el punto”.

Asimismo, la táctica también es distinta entre los favoritos, que aguardan a los kilómetros finales para marcar distancias. “Las velocidades son mucho más altas, por eso no puede atacar todo el mundo. Si se va Alberto, que ha firmado grandes hazañas, ya saldrá algún otro que volverá a atacar a Froome como Bardet o Dumoulin”, indicó.

Induráin ve paralelismos entre su programación para afrontar el Tour y la de Froome. “Su base es la contrarreloj, como lo era la mía, y les tiene comida la moral a los rivales. Y en la montaña marca diferencias. Ahí es diferente respecto a mi forma de correr. Yo marcaba más diferencias en las cronos, pero eran mucho más largas. Ahora no hay tantas porque al organizador le interesa que a la montaña se llegue igualados”.

Induráin recordó una caída en la que se enganchó todo el equipo, incluido su hermano Prudencio, que se marchó a casa, y aseguró que nunca tuvo la tentación de regresar tras colgar la bici. “Caídas sí que tuve. En el Tour siempre te caes, si no te caes es que no estás en la pomada. Otra cosa es que no te pase nada. Y siempre tienes uno o varios días malos. Esos tienes que pasarlos”, apuntó. Por su corpachón y sus piernas de contrarrelojista, a Induráin le compararon con el italiano Francesco Moser, ganador del Giro en 1984, bicampeón del mundo y plusmarquista de la hora, como él. Incluso, le sugirieron que probara en las Clásicas de la Primavera. “Un año probé en la París-Roubaix y dije que no volvía más. Eso no eran piedras, eran rocas, barro y frío. Y yo prefiero el calor”, desveló. Aún ahora se entrena seis meses al año en Navarra, desde marzo, y se deja ver en alguna marcha o competición. “En invierno no hago mucho. Y después participo en alguna competición o marcha para promocionar el ciclismo. Corría de joven y ya vi que no era lo mío. Mi zona para entrenar está muy bien, aunque si viajas es muy incómodo llevar tu bici y procuro que me la dejen”. - DNA