alto potencial arqueológico

Navaridas recuperará la necrópolis de Santa Eulalia con fines turísticos

Se trata de un conjunto de tumbas excavadas en roca
Los vestigios auguran un alto potencial arqueológico

Pablo José Pérez P.J.P. - Martes, 14 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:12h.

navaridas- La localidad de Navaridas seguirá profundizando en su historia a través de los yacimientos arqueológicos que hay en su territorio con un nuevo programa de trabajo, que ya ha comenzado, para recuperar, documentar y habilitar para las visitas la necrópolis de Santa Eulalia.

Tras el exhaustivo estudio realizado en la zona afectada por la ampliación de la carretera en el Alto de Castejón, una pequeña superficie comparada con las 16,5 hectáreas que se calcula que ocupó el poblado, y la puesta en marcha del Centro de Interpretación de ese poblado habitado en la Edad del Hierro y durante la ocupación romana, ahora llega el momento de rehabilitar el espacio ocupado por la necrópolis de Santa Eulalia y que actualmente se encuentra en mal estado de conservación.

Situada a medio kilómetros del casco urbano de Navaridas, muy cercana a la carretera y sobre un promontorio, la mayor parte de la necrópolis se encuentra ocupada por zonas de viñedo y se enmarca en el contexto del archipiélago de necrópolis rupestres medievales diseminadas por el piedemonte meridional de la Sierra de Cantabria.

El enclave ya era conocido, pero no ha sido estudiado en profundidad aun, por lo que el Ayuntamiento ha apostado por la elaboración de un plan inicial que recupere el yacimiento para que pueda ser visitado al encontrarse muy cerca de la carretera. También hay que tener en cuenta que, además, de los restos localizados en las zonas intervenidas, se ha detectado una gran cantidad de vestigios que auguran un alto potencial arqueológico en el lugar.

La zona arqueológica es muy amplia (sobre unas 12 hectáreas) ya que todo apunta a que en los alrededores se ubicaría el templo de Santa Eulalia (aún no localizado), así como el despoblado medieval asociado. Hoy por hoy solo se aprecian a simple vista una decena de tumbas rupestres, pero los sondeos auguran una superficie mucho mayor, aunque es probable que los trabajos de desfonde en los viñedos hayan dañado irreparablemente una buena parte del yacimiento.

Con el fin de iniciar la recuperación y valorización de esos restos de la historia de Navaridas y garantizar la integridad física del yacimiento se ha elaborado un documento que recoge un plan de medidas correctoras a realizar lo antes posible. El procedimiento se iniciaría con la excavación de enterramientos aún sin alumbrar;la excavación de las sepulturas de la parte superior del cerro;la elaboración de documentación topográfica y estratigráfica;la reubicación de las sepulturas abandonadas y la realización del informe de resultados.

El seguimiento y documento realizado al yacimiento hasta ahora, a causa de las obras de la carretera de Leza a Elciego, sirve de base para la elaboración final de un proyecto de intervención arqueológica y puesta en valor de la necrópolis de Santa Eulalia en el que se encuentra ya trabajando el Ayuntamiento de Navaridas y Qark Arqueología.

Para facilitar esas tareas, una conocida bodega de Rioja Alavesa, que siempre colabora en tareas culturales en la comarca, ha cedido el uso de una parcela próxima para que se pueda ubicar la maquinaria necesaria y los vehículos de los profesionales que trabajarán en los próximos meses en esa recuperación.

El mejor conocedor de este espacio es el profesor Leandro Sánchez Zufiaurre, directivo de la empresa Qark Arqueología, de Vitoria. Es arqueólogo, doctor en Historia por la Universidad del País Vasco y licenciado en Antropología (especialidad de Arqueología) por la Universidad Nacional de La Plata, Argentina (1993). Dedicó su tesis doctoral a Las técnicas constructivas medievales. Nuevos documentos arqueológicos para el estudio de la Alta Edad Media en Álava. Es uno de los autores del redescubrimiento del Alto de Castejón, ya que dirigió las obras previas al ensanche de la carretera Elciego-Leza y coautor del Centro de Interpretación que se ha puesto en marcha en Navaridas. Relata que en el lugar de Santa Eulalia “se pueden ver unas 10 sepulturas antropomórficas, excavadas en la roca, a las que se deben añadir otras tres, una de ellas de lajas, en la carretera”, que fue documentada y sepultada por el asfalto. “Se trata de enterramientos altomedievales, posiblemente de los siglos IX al XI, aunque no se conservan referencias documentales de ellos”. Este experto considera que en los alrededores debería existir una ermita dedicada a Santa Eulalia, de ahí el topónimo del lugar, aunque la verdad es que hasta el momento no se ha encontrada nada y será difícil que aparezca, ya que la necrópolis está sobre un ligero altozano rodeado de tierra labrada a su alrededor.

Toda aquella zona es muy rica en historia, aunque de momento solo documentada en viejos legajos. A los pies de la Sierra del Toloño había muchas pequeñas poblaciones y con el paso de los años y los sobresaltos de los asaltos que sufrían, sus habitantes se fueron trasladando a poblaciones fortificadas, como Laguardia, donde se podía vivir más protegido de las incursiones del enemigo o de malhechores. En el caso de Navaridas, los vecinos fueron concentrándose en las inmediaciones de la iglesia de la Inmaculada Concepción en lo que es hoy el pueblo y según creen los expertos, fue el lugar elegido para protegerse por parte de los residentes de las extintas aldeas de Navaridas de Yuso y de Suso y de Santa Eulalia.

datos

hectáreas. Es la amplitud de la zona arqueológica. En los alrededores de la misma se cree que se ubicaría el templo de Santa Eulalia, aún no encontrado.

hectáreas. Los arqueólogos creen que fue la superficie que ocupó el primer poblado en la zona ocupada hoy por Navaridas.

Siglo. Se considera que las tumbas son de los siglos IX al XI, aunque no hay referencias documentales de tales circunstancias.

Kilómetros. La zona de presunción arqueológica se concentra a apenas medio kilómetro del centro urbano de la localidad de Navaridas.