Un derbi en el que reafirmar la mejoría

El Alavés busca en Bilbao una victoria que le permita asentarse fuera de la zona roja

Borja Mallo Miguel Toña - Domingo, 7 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:18h.

Vitoria - El Deportivo Alavés reemprendió la marcha competitiva con el nuevo año el pasado miércoles con una victoria en Formentera que prácticamente le aseguró la presencia en los cuartos de final de la Copa del rey, pero el interés real de este club está centrado en una Liga que es la que le tiene que dar de comer de cara al futuro. Salvado el momento de necesidad máxima al que se llegó por el desastroso arranque de curso, de la mano de Abelardo se ha conseguido recuperar el terreno perdido y El Glorioso se ha enganchado al último vagón del tren que viaja hacia la permanencia con una racha de tres victorias en sus últimos cuatro encuentros. Nueve puntos casi consecutivos que han servido para paliar el tiempo perdido con anterioridad, pero que por sí solos no conducen a ninguna parte. El fuego de la ilusión, renacida entre el aficionado albiazul, hay que seguir alimentándolo con nuevas paladas de carbón con forma de puntos. Y nada mejor para reafirmar esta evidente mejoría que una victoria en el derbi de esta tarde con el Athletic, que permitiría seguir fuera de la zona roja y también meter en el lío a alguno de los equipos que andan por ahí pululando y de capa caída en las últimas jornadas.

El Alavés acabó el año 2017 con un impulso positivo que supo mantener en el arranque del presente 2018. Eso sí, la prueba de fuego verdadera llegará hoy en San Mamés con un derbi de máxima intensidad contra un Athletic que también atraviesa por su mejor momento de la temporada. Y es que si en Vitoria el miedo del descenso se había instalado ya con motivos evidentes, en Bilbao los síntomas que transmitía el equipo rojiblanco no eran mucho mejores. Un buen colchón de puntos de las primeras jornadas y la reacción llevada a cabo en diciembre han permitido un respiro a los de José Ángel Ziganda, que ha tardado en dar con las teclas adecuadas.

Para afinar la sinfonía, en Mendizorroza se ha optado por el relevo en el banquillo. Abelardo ha sido quien ha dado con una fórmula que en el caso del Alavés llevaba ya tiempo inventada. El gijonés no se ha sacado ningún conejo de la chistera, sino que ha venido a casar su estilo con el que tantos éxitos había dado al club vitoriano en las temporadas precedentes. Sacrificio colectivo, trabajo coral, compromiso con el compañero, un enorme despliegue físico y la fe de creer que la victoria siempre es posible. Con una enorme mejoría en el plano defensivo a través de una presión adelantada que ahora a los rivales, los registros de ataque también se han visto beneficiados y El Glorioso ha vuelto a transmitir esa sensación de equipo incómodo para los rivales que ya ofreció el pasado curso.

Como ir a una batalla Precisamente, unas señas de identidad que se perfilan como indispensables para tratar de plantar cara al Athletic en San Mamés. Históricamente, el Alavés siempre había sido un equipo que se apocaba en el derbi con el más poderoso de los vecinos, como si la camiseta rojiblanca le intimidase. Una sensación de inferioridad que los albiazules se quitaron de encima de un manotazo la pasada campaña con dos encuentros en los que plantaron cara a los bilbaínos con sus mismas armas para firmar tablas en su primera visita al nuevo estadio e imponerse en la vuelta con un golazo de Theo.

Jugar contra este Athletic es como ir a una batalla a pecho descubierto y, como ya se encargó ayer de advertir Abelardo, si el rival no es capaz de igualar ese nivel de intensidad ve cómo le pasa por encima una apisonadora que lo aplasta. Esto lo entendió El Glorioso a la perfección en los últimos derbis, donde anímica y físicamente fue capaz de plantar cara a los vizcaínos. Una pelea de músculo que se antoja de nuevo fundamental en el duelo de hoy.

En San Mamés no se espera variación alguna con respecto al once que el preparador alavesista ha elegido como base de sus planes. Su alineación ha sido idéntica en los tres últimos partidos y en Copa los más habituales apenas sufrieron desgaste, así que todo hace indicar que los titulares serán los mismos que ganaron a Las Palmas y Málaga y cayeron con honor en el Metropolitano.