El unicaja acelera ante el obradoiro

15ª jornada acb el burgos logra vencer al andorra y mantiene



sus aspiraciones de salvación

Domingo, 7 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:18h.

UNICAJA McCallum (7), Nedovic (6), Waczynski (14), Brooks (12), Augustine (5), cinco inicial-, Okouo (0), Díaz (2), Salin (9), Díez (11), Milosavljevic (4) Shermadini (16) y Suárez (10).

OBRADOIRO Simons (3), Pustovyi (12), Thomas (10), Bendzius (11), Pozas (0) -cinco inicial- Sàbat (0), Llovet (2), Radovic (0), Spires (6), Navarro (6) Corbacho (21) y Laksa (5).

Parciales 26-18, 24-20, 20-4, 26-28.

Árbitros García González, Castillo y Sacristán.

Pabellón Martín Carpena. 6.260 espectadores.

málaga - El Unicaja se lució ayer ante el Monbus Obradorio, que protagonizó un partido con más sombras que luces y sin ideas, y se llevó una amplia victoria como regalo de reyes por +20 puntos ante su afición (96-76) y con Giorgi Shermadini como máximo anotador (16 puntos). La Copa del Rey estaba en juego y el Unicaja salió como un ciclón, férreo en defensa, aunque con dificultades en la línea de pase, pasó por encima del Obradoiro y finalizó el primer tramo con amplio 26-18 a favor en el electrónico. El segundo cuarto fue una copia del primero. Thomas tiró del carro de los gallegos, pero no fue suficiente la eficacia de un solo jugador para imponerse a los de Joan Plaza, que jugaron orquestados y llegaron al descanso con una amplia diferencia de 50-38 gracias a una última acción de Nemanja Nédovic finalizada con la derecha. El parón no sirvió de reacción para los de Moncho Fernández y los locales siguieron dominando el parqué con un Adam Waczynski en estado de gracia (57-42 Min 25), la máxima llegó de la mano de Shermadini cuando impuso el +20 en el electrónico a falta de 40 segundos para el final del tercer tramo, que terminó con un más que ventajoso 70-48 para los verdes.

Por su parte, el San Pablo Burgos venció al Andorra (91-99). Necesitaba recobrar el pulso frente a un rival enrachado para mantener vivas sus aspiraciones de salvación. Los azulones intentaron explotar las bajas de los locales en la pintura.