Niega haber violado a una niña, pese a los restos de su semen encontrados

El hombre al que se juzga en Vitoria está acusado de agredir a una menor de 8 años, hija de su expareja

Jueves, 11 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:18h.

Vitoria - El acusado de violar a una niña de 8 años, hija de la que era su pareja cuando sucedieron los hechos, se declaró inocente en el juicio celebrado ayer en la Audiencia Provincial de Álava, en el que también se confirmó la presencia de restos de su semen en la vagina de la menor. La Fiscalía pide 12 años de cárcel para el acusado al considerar probado que en abril de 2016 éste aprovechó que estaba al cuidado de tres de las hijas de su pareja, que en ese momento estaba trabajando, para agredir sexualmente a una de ellas mientras las otras estaban duchándose.

Cuando la madre regresó al domicilio, ubicado en Agurain, la menor le contó que el procesado “le había tocado la vagina, le había metido el pene y le había dolido”, según mantuvo el Ministerio Fiscal en la vista. Durante la sesión, el acusado negó los hechos y relacionó el proceso en su contra con la relación “conflictiva” que mantenía con la madre.

A preguntas de su letrado, que solicitó la absolución, declaró que en la casa no había esponjas separadas para las niñas y los adultos, ni tampoco toallas específicas, lo que explicaría, según la defensa, que los restos del acusado llegaran a la víctima por esta vía e incluso por una “falta de higiene”.

El abogado defensor aludió también a una posible “venganza” de la madre, ya que en su día la menor negó los hechos, algo que se constató en el visionado de la conversación que la niña mantuvo con una experta. El letrado subrayó asimismo que, en un momento dado, la madre retiró la denuncia.

Ella misma confirmó este extremo y explicó que se debió a que se resistía a creer lo que había pasado hasta que supo que se habían encontrado restos de semen del acusado. Negó, además, que la familia utilizara esponjas.

La persona que recogió las muestras biológicas y los expertos del Instituto Nacional de Toxicología detallaron ayer que, en total, se analizaron siete muestras de diferentes partes de la menor y que en una de ellas, de la zona de la vagina, se localizó semen del acusado.

Al consultarles si era posible que los restos llegaran a la vagina por una esponja, aseguraron que “no es fácil” al tratarse de una zona interna. Varios profesionales explicaron asimismo que cuando estuvieron con la menor detectaron una gran sentimiento de “vergüenza” y que afirmó que tenía “miedo” de que el acusado hiciera algo a su madre. Por ello indicaron que es “muy habitual” que la víctima no verbalice lo sucedido o incluso lo niegue. - Efe