Álava entrega 149.596 toneladas de remolacha tipo y Trebiño, 10.243

Azucarera de Miranda cierra tras una campaña con un rendimiento económico pactado de antemano

Viernes, 12 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:18h.

Vitoria - Azucarera ha anunciado la finalización de la campaña de recepción de remolacha en su fábrica de Miranda de Ebro donde han entrado un total de 390.908 toneladas de remolacha líquida molturada con una polarización media del 17,1%. La campaña, que se inició el 17 de octubre en la fábrica burgalesa, ha tenido una duración de 78 días.

En esta factoría es donde también se recepciona la remolacha que se produce en Álava y en Trebiño. Según los datos de la propia compañía, procedentes de las cerca de 1.200 hectáreas del territorio alavés se han recepcionado en Miranda 138.930 toneladas de remolacha líquida, procedentes de 149.596 toneladas de remolacha tipo. Del territorio alavés quedan pendientes de arrancar y entregar, posterior al cierre de la fábrica de Miranda, unas 9.000 toneladas liquidas pertenecientes a 86 hectáreas que se vieron más afectadas por las lluvias y nieves de las últimas semanas. Los agricultores que no han podido sacar sus parcelas tienen a disposición otras dos fábricas de Azucarera (Toro y La Bañeza) para poder entregar su cosecha.

Por otra parte, de Trebiño ha llegado toda la producción. Un total de 10.243 toneladas, con una polarización media de 17,32 grados, procedentes de las 102,72 hectáreas contratadas en el enclave. La mayor parte de los agricultores que las producen en esos dos territorios están vinculados al sindicato UAGA, organización que recuerda que la campaña no ha finalizado porque, aunque haya cerrado la azucarera de Miranda, aún queda un 6% de remolacha sin arrancar ni entregar. Tendrá que hacerse en las fábricas de Toro (que cierra la semana próxima) y La Bañeza. Por tanto, presumiblemente, la campaña no finalizará hasta marzo. En cuanto a los resultados, según UAGA, hasta el momento están siendo “buenos”, con unos rendimientos aproximados de 100 toneladas por hectárea de remolacha tipo.

A ello se une que hay “satisfacción generalizada” por el rendimiento en campo, respecto del rendimiento económico, ya que los precios son similares a otros años. De cara a la próxima campaña, aún es pronto para saber si se ampliará la superficie, pero los últimos años, la tónica del cultivo es ir hacia la baja, por el menor margen de beneficio que deja este cultivo con respecto a otras épocas y por la incertidumbre con respecto a los mercados. - P. José Pérez