agrupa a 158 municipios

La Mancomunidad única de Iparralde celebra su primer aniversario

Los electos presentarán en breve la hoja de ruta de la nueva institución

Un reportaje de Franck Dolosor - Sábado, 13 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:13h.

En el ámbito político 2017 fue un año frenético, mucho más de lo habitual en Iparralde, ya que además de las elecciones presidenciales que ganó Emmanuel Macron, y la elección de tres diputados y de tres senadores, Lapurdi, Nafarroa Behera y Zuberoa entraron en una fase de transición con la creación de una Mancomunidad única que por primera vez agrupa los 158 municipios de Euskadi norte. La nueva entidad, que no se puede equiparar a un departamento, una región o a una autonomía, cuenta con un presupuesto anual de casi trescientos millones de euros para gestionar ámbitos como el desarrollo económico, los transportes, el medio ambiente, la recogida de residuos y el euskera.

Profundo cambio

Hace un año Iparralde dejó de ser un concepto cultural e histórico para convertirse por primera vez en una entidad política, con una institución propia. El territorio, que contaba ya con una Cámara de Comercio, una delegación de la Seguridad Social, el Instituto Cultural Vasco, la Oficina Pública del euskara, y una delegación de la radiotelevisión pública, nunca había logrado hasta la fecha tener entidad política propia. La Mancomunidad única es fruto de la fusión de las antiguas diez mancomunidades comarcales.

La reivindicación en torno a una institución propia ha sido una cuestión recurrente en las últimas décadas. La primera petición surgió en plena revolución francesa, durante la creación del departamento de Pirineos Atlánticos, cuya capital se fijó en Pau, fuera del País Vasco continental. Las tres provincias vascas se unieron a la fuerza con la vecina región del Bearn. Durante más de dos siglos, Francia ha rechazado crear un departamento vasco o una Colectividad Territorial Especifica. La Mancomunidad única no supone ninguna ruptura con la organización actual y queda lejos de las reivindicaciones históricas. Con todo, un 70% de los electos han preferido ser pragmáticos y aceptar la propuesta del Gobierno francés, que dejó bien claro que no iría más allá. Los electos de Hendaia, Atharratze, Baigorri y Biarritz, que por primera vez colaboran para fijar las políticas publicas, tampoco abandonan, sin embargo, la idea de conseguir una Colectividad Territorial Especifica con más competencias, tal y como prevé la constitución francesa.

Institucionalización

Tras haber sido apartado de la presidencia de la antigua Mancomunidad de Baionaldea hace dos años, el pasado 23 de enero Jean René Etchegaray, el alcalde centrista de la capital labortana, consiguió hacerse con la presidencia de la nueva Mancomunidad con un 73,4% de los votos en el primer pleno de la nueva asamblea, que cuenta con 233 representantes.

Tras meses de intensos debates y serias discrepancias entre sectores a favor de la nueva entidad y electos hostiles al cambio institucional, que no dudaron en llevar el tema a los tribunales, la cordialidad es ahora la tónica dominante en las reuniones de la asamblea, de la comisión permanente, que cuenta con 69 representantes, y del ejecutivo que agrupa a 15 electos. Cerca de un 30% de los alcaldes se posicionaron en contra del cambio por temor a que se produjera un aumento de los impuestos. Algunos criticaban, además, que las zonas rurales del interior tengan mayor representación que las grandes ciudades de la costa.

Los sectores promancomunidad única explican que la ley prevé una armonización fiscal durante doce años y responden que ha llegado la hora de dejar de pensar en clave de municipio, ya que cada uno de los 233 miembros de la nueva asamblea representa al conjunto de los 158 municipios de Iparralde.

Presidente

Tras años militando a favor de un reconocimiento institucional, el centrista Jean René Etchegaray llegó a la presidencia de la Mancomunidad de forma casi natural. Antiguo teniente de alcalde de Jean Grenet, este abogado es miembro de la plataforma Batera, que reivindica la creación de un departamento vasco. Etchegaray, que algunos califican de “abertzale-compatible”, organizó durante meses mesas redondas para explicar a todos los cargos electos la importancia de votar a favor de la oferta parisina, ya que era la oportunidad de conseguir un primer reconocimiento.

En el primer acto oficial de la nueva entidad, Etchegaray recibió en Baiona al lehendakari Iñigo Urkullu para subrayar la importancia que da a la colaboración con el Gobierno vasco. Urkullu se mostró muy agradecido por la invitación y la acogida ofrecida en la sede principal de la nueva institución. Los dos dirigentes mostraron su deseo de incrementar la colaboración entre ambos territorios en beneficio de la ciudadanía. A su juicio, esta colaboración es una contribución a la construcción europea. Ambos desean trabajar de forma conjunta en cuestiones como el turismo, la movilidad, el medio ambiente, la cultura y la lengua vasca. La Mancomunidad ha duplicado la aportación que hasta ahora ponían encima de la mesa los 158 ayuntamientos de Iparralde para fomentar el euskera. En la actualidad un 20% de los 300 000 habitantes de Iparralde dominan la lengua vasca y en la enseñanza primaria un 45% de los niños estudian en modelos bilingües.

Retos

Tras doce meses de trabajo, la nueva institución tiene todavía numerosos retos como el de redactar una hoja de ruta que fije las políticas publicas hasta el 2020. Armonizar las condiciones laborales del millar de trabajadores públicos que proceden de las antiguas diez mancomunidades es otro de sus objetivos.

Los electos han optado por mejorar el servicio de autobuses públicos en la comarca de Baiona para facilitar los desplazamientos y evitar los monumentales atascos diarios en las entradas de la capital labortana. Y tampoco descartan conectar estos autobuses con los que circulan en el sur de Lapurdi, en la zona de Senpere, Donibane Lohizune y Hendaia, u ofrecer transporte público en Zuberoa y Nafarroa Behera, zonas que continúan perdiendo habitantes.

Según el presidente Etchegaray, es imprescindible que la Mancomunidad abra guarderías infantiles, centros médicos y servicios básicos para que estas personas no abandonen las zonas rurales del interior y continúen engrosando las filas de los ciudadanos que buscan una vivienda en el litoral.

Los trabajos de la Mancomunidad han despertado gran interés en París. Agentes que dependen del primer ministro seguirán de cerca las iniciativas de cuatro entidades durante un año, entre ellas la vasca, para organizar la Conferencia de los territorios, una asamblea que pretende mejorar la colaboración entre municipios. Además de buscar nuevas vías de financiación y fortalecer sus primeros pasos, en las próximas semanas, la Mancomunidad tendrá que elegir a un nuevo primer vicepresidente para sustituir a Peyuco Duhart, el alcalde conservador de Donibane Lohizune que falleció hace unos días. Etchegaray y todos sus colaboradores han lamentado la pérdida de uno de los mayores artífices que ha permitido que Iparralde cuente con su propia insitución.